¿Descolechando?

Me invento palabras a veces, ya lo sabéis y espero que me perdonéis ;). Descolechando es esa etapa en la que estamos ahora en esta casa de locos y no es ni más ni menos que un intento de que papi y mami vuelvan a dormir juntos.

Después de 4 años de colecho con el mayor y 32 meses con la pequeña en el que el denominador común ha sido la cama-patera, hemos llegado a un punto en el que por la salud de los papis habría que ir haciendo una intentona de regresar juntitos a la cama nupcial. ¿Y cómo por la salud de los papis?

  • Porque los colchones ya no aguantan tan bien tanto peso junto y el que duerme en la cama-patera se levanta con la espalda hecha un ocho (hoy hemos encargado un colchón nuevo, por si la cosa va para largo).
  • Porque los peques ya no son tan peques y ocupan más, lo que obliga al adulto, siempre velando el bienestar de los retoños, a hacer equilibrios en el borde de la cama para dejarle el máximo espacio posible a ellos.
  • Porque los peques ya no son tan peques y una hostia de un bebé de 3 meses en mitad de la noche no es la misma que la que te da un niño de 4 años o una niña de casi 3. La nariz cruje cual nuez dentro de un cascanueces y el puñetazo en el ojo hace que realmente parezca que duermas al ras contemplando estrellitas.
  • Porque empieza a ser una relación amor-odio. Todos queremos dormir juntos pero nos estorbamos mutuamente cuando nos movemos. Y nos cabreamos. Y los peques se cabrean más y lloran cuando les perturbas el sueño si osas mover el colchón o tirar del edredón.
  • Porque papi y mami nos echamos de menos... (¿esto vale?)


Pues llevamos una temporadilla intentando descolechar y que los peques duerman solos. Bueno, solos no, que duermen juntos en la cama-patera, tampoco vamos a jugar al destierro de golpe y porrazo y los vamos a mandar cada uno a un cuarto. Poco a poco...

La dinámica es: estar con ellos hasta que se duermen y luego, sigilosamente, huir irnos a nuestra cama. ¿Funciona? Esto... pues a veces... por un rato... con uno sí y otro no... o con ninguno... Pero oye, que no hay prisa. La realidad es que nos gusta el colecho aunque a veces nos quejemos de la pobre espalda o de la noche de perros. pero en general lo vemos como algo positivo.

maternidad, colecho, dejar de colechar, compartir cama, compartir camas con niños
A ver quién es la valiente que se hace hueco ahí

La cosa es que cuando Adri se despierta por la noche para beber o en una de las hostias que se pega contra la pared porque no para ni dormido, cuando ve que no estamos viene a buscarnos. 

- Mami, no quiero dormir solito...
- Eins? Y la tata?
- Durmiendo, pero yo quiero dormir con mamá o papá.
- Ains... Voy

Y allá vamos, con los ojos pegados y andando cual autómata. Simplemente el saber que estamos ahí le basta. Pues ya está.

Pero bueno, esto a lo mejor pasa a las 2:30 de la mañana, así que hay que ser positivo y pensar que ese rato que hemos podido dormir algo mejor. Y cuando no es el uno es la otra...

Pero os voy a contar algo... hace unos días estaban los peques pachuchillos y dije que uno de los dos dormía con ellos sin intentos de fugas ni evasiones.

- Costillo, ya duermo yo con ellos y tú descansas en condiciones por una noche.
- Es que... ¡a mí no me gusta dormir solo!

Casi me muero de risa. Algo falla y estoy haciendo mal cuando a sus años no le gusta dormir solo... Se fue él a dormir con los niños y yo me quedé con el gato, que es de tamaño reducido y protesta poco cuando le achucho ;)

¿Vosotros habéis colechado? ¿Hasta cuándo?

Si no quieres perderte ninguna de mis locuras puedes seguirme en facebook y en twitter.

Pequeñas personitas

Madre loca e inquieta a la que le encanta escribir y compartir las experiencias y vivencias que me ha traído este desbordante mundo de la maternidad. Mi máxima: EL HUMOR. Porque con humor se vive y se aprende mejor.

3 comentarios:

  1. Poco a poco, como bien dices es mucho tiempo y llevará su aquel! Nosotros intentamos colechar pero a Princess le molestábamos. Eso si, desde que dió su chupete a los Reyes magos quiere que me tumbe a su lado, en su cama, hasta que se duerme. Luego marcho y ya, pero me encanta ese ratito. Un besote guapa

    ResponderEliminar
  2. En casa hemos colechado con las niñas hasta qu tenían 3 y 5 años, un día estando embarazada de mi 3er hijo les dije -Cuando nazca el bebé creo que no cabremos todos en la cama. Fue un simple comentario pero se lo tomaron en serio y a partir de ese día durmieron en la habitación. El peque duró más tiempo y a día de hoy, con 8 años, alguna que otra vez se despierta de madrugada y se nos mete en la cama. Así que poquito a poco...Besos

    ResponderEliminar
  3. Nosotros colechamos, G. va a cumplir 6 años, y la peque tiene 30 meses, tenemos una cama adosada a la nuestra donde duerme G. y la cuna adosada al otro lado, pero llevamos casi 2 meses que sólo quieren estar en la nuestra, y es lo que tu dices, un tortazo de un niño de casi 6 años no es el de u un bebé. Pero si te soy sincera a mi me encanta dormir así.

    ResponderEliminar